Poema… Sereno

Sereno

por Luis S. González-Acevedo

Tus afectos hijos son de la noche
cuyo padre fallece en ocaso;
errantes sin haber quién reproche
su conducta en serenal espacio.

Cubre la faz de su alcance nocturno
como perro sabueso cazando el terreno;
esperando una flor que caiga en el trance sereno,
producto vital del nocturno veneno.

Por el día las aguas el sol evapora,
permitiéndole entrada al ambiente celeste;
es el manto nocturno quien las reincorpora
en rocío tardío, en sereno naciente.

Las tinieblas albergan la acuosa sustancia
que en el alba envuelve en porción al planeta;
para huertos, sembrados y flora ganancia;
de la noche señal de su muerte funesta.

El morir de la noche es el nacer del día,
siendo el alba partícipe del astral encuentro;
espera el ocaso con gran rebeldía
deseando tornar el rocío en sereno.

Deleitoso sereno que aguardas
con tu manto deseando amparar
a una fémina que esté abandonada,
que te ame y se deje amar.

El sol se hunde en las aguas,
la luna brota del mar,
y el sereno se abre las puertas
de alcobas de rosas que quieran amar.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–


 


 

Poema (12 de 12)… Posdata Sobre el Rojo Gótico

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Posdata Sobre el Rojo Gótico

(traducción|modificación de Postscript On Gothic Red)

por Luis S. González-Acevedo

Rojo gótico vestido de princesa mohicana
con ojos nacidos en el alba: gris-azules.
Viste tu traje nativo y guantes carmesí
para velar tu delicada piel pálida-blanca
y las constelaciones de pecas nacidas al este de Berlín.
Tiñe mis labios con borgoña
mientras devoro tu boca con furia
y con celo magiar urálico
mi corazón y alma excita y sana.

~ ~ ~

Y tales fueron los sueños del profesor:
ilusiones y fantasías de la mente
–lo suficientemente poderosas para crear un mundo
basado en Jill la Gótica.
Los rayos del sol matutino
rasgando por la ventana de su alcoba
alanzan sus ojos durmientes,
despertando al artista de fantasías.
El Filósofo abre sus ojos
y nota las manchas
en sus almohadas y sábanas: hollín y brea.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o el original en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–