Poema… Estrellas Fugaces

Estrellas Fugaces

por Luis S. González-Acevedo

Como dos estrellas fugaces
corriendo raudas por el universo
somos tú y yo.
Tan inmenso es el espacio
entre dos cometas,
que la atracción es débil,
casi nula.
Predestinados,
la naturaleza nos funde.
Volcándonos,
avanzamos hacia un mismo punto
en el universo.
La misma decisión,
la misma conclusión.
¡Estallamos!
Estallamos uniendo los elementos
que nos componen.
Somos uno,
lucero… eternamente.

–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–


Poema… Lucero

Lucero

por Luis S. González-Acevedo

El lucero por la noche
resplandece y no se va.
Es la unión de dos estrellas
que jamás se apartarán.
Como el Hijo y el Padre,
el lucero brillará.
A la unión que es infinita,
la bendición Dios proveerá.

–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–


Poema… Entre Estrellas

Entre Estrellas

por Luis S. González-Acevedo

Entre las estrellas,
la más distante, tú.
Entre amores,
el más fuerte hacia ti.
Unimos dos estrellas
para hacer un lucero.
Lucero brillante, hermoso
y seguro.
El universo, que es la vida,
presenta fuerzas:
fuerzas de castigo.
Fuerzas que son influencias,
influencias que hacen llorar
al más fuerte,
destruyen el corazón.
De lo próximo es el miedo:
El retroceder y ser estrella.
Es el miedo que mortifica mi esplendor.
Me dividen el amor.
Cada noche clamo al Sol
para que esas fuerzas se debiliten
y las mías se fortalezcan.

–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–


 

Poema… Amor Vino Divino

Amor Vino Divino

por Luis S. González-Acevedo

Como el sol, lo más hermoso,
la más luminosa estrella,
de doncellas la más bella,
cuyo amor me brinda gozo.
Siendo muy cariñoso
busco en ella lo divino,
de su amor encuentro el vino,
dulce y fuerte como el fuego;
embriagarme es lo que anhelo
con su amor, vino divino.

Ese amor se realizó,
fortaleza para siempre;
es más fuerte que el del vientre
que su vida originó.
El destino nos unió,
si es que existe el destino
o si fue un ser divino,
gracias por la bendición
de dos templos la mansión
del amor, eterno vino.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–