Poema… el viajero

el viajero

–11 de diciembre de 2018–
springfield, ohio, usa

por Luis S. González-Acevedo

el viajero de sí pierde algo
lo entrega a quien visita y con el tiempo deja
de su cultura se convierte en heraldo.
lo perdido se transforma en riqueza
cuando de sus anfitriones recibe regalos
de amor y conocimiento
para que los atesore y con otros comparta.

el viajero será publicado en un libro de poemas e historias en julio 2020–


 

Poema… Destino del Poeta

Destino del Poeta

por Luis S. González-Acevedo

¿Quién impondrá silencio a los labios de un poeta?
¿Quién podrá sin arma presta en manos ir a la guerra?
Las palabras de un poeta: beneficial saeta.
Un arma de vil guerra en manos: al planeta aterra.

Son mis rimas el rocío que riega el huerto humano y frío.
Son lágrimas del Sol. Impotente, el día quiebra en llanto
mientras la lúgubre noche humana en su obvio desafío
cubre sus oídos con viento recio ahogando el canto.

El poeta muere pronunciando sus palabras eternas.
El tiempo vil le obliga a sufrir una muerte austera.
Es un encanto que perdura mil noches serenas.
Como Lázaro, espera una voz que proclame: «¡Ven fuera!»


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–



 

Poema… Mortal Humanidad


Mortal Humanidad

por Luis S. González-Acevedo

¡Cierta es la mortalidad humana!
Nuestra vida comienza, fluye y termina…
Suponemos que el mundo fue mundo, es mundo y será;
que el globo terráqueo por ser círculo siempre germina.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis. S. González-Acevedo–


 

Poema… Un Niño

Un Niño

por Luis S. González-Acevedo

Cae el sol sumergiéndose en un mar de trigo.
Torrentes de leche acarician los montes.
Si el invierno azota, lucimos abrigo.
Mientras muere el día, nace un bello horizonte.

¡Cuánta abundancia nos engendra este mundo!
Lo superfluo y dispensable desechamos.
Del infierno nuestro amor es oriundo.
No palpa la miseria de este mundo.
La riqueza y abundancia hurtamos.

Tambaleándose un niñito africano,
cae al suelo y se encorva a sufrir.
Cae la madre sobre el niño asesinado
por un mundo vil que le permitió morir.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis. S. González-Acevedo–