Poema… Nieve y Flores

Nieve y Flores

por Luis S. González-Acevedo

El invierno tiende su manto de lana,
cubriendo jardines, cielos y flores;
al viento derrama sus corrientes heladas,
ahogando las flores, llorando las pobres.

Los copos de nieve cayeron,
cubriendo cada pétalo en flor;
en lágrimas se convirtieron,
deslizándose expresaban dolor.

Los copos se tornaron en gotas;
éstas pintaron toda flor;
el viento tornó en copos las gotas,
congelando las flores por falta de calor.

Despidiéndose el invierno regresó la primavera,
derritiendo el hielo que enmarcaba cada flor.
Las flores liberadas no lloraban
la partida de la nieve al ver el sol.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–


 



 

Poema… Amor de Rosa y Clavel

Amor de Rosa y Clavel

por Luis S. González-Acevedo

Hace siglos, en lugar muy apartado,
rodeado por murallas de jazmín,
paraíso diestramente cultivado,
se extendía con toda pompa un bellísimo jardín.

Doblándose el jardinero sembró
la semilla de una rosa y un clavel;
con paciencia cada día las cultivó,
protegiendo su belleza, esencia de su ser.

Un día, el clavel miró a la rosa,
de igual forma, la rosa al clavel;
ésta para aquél: la más hermosa,
éste para aquélla: hermoso ser.

No tardaron en jurarse amor eterno;
fue la Luna testigo de su pacto;
de aquel momento en adelante sempiterno,
fue el amor condición de su contrato.

Mas un día un tulipán la rosa vio
y de inmediato le entregó su corazón;
al clavel en el olvido archivó
por pasiones pasajeras, sin razón.

El clavel fue enterado del asunto;
fue herido por la rosa con punzón;
quedó inerte, perforado y moribundo
con la espina de la rosa en corazón.

El Sol lanzó sus rayos asistiéndole en su muerte,
cada pétalo en flor deshidrató;
este, del clavel, destino y suerte:
bañándole, llorando marchitó.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–




 

Poema: Ángel y Sirena

Versos Selectos:

Ángel y Sirena

por Luis S. González-Acevedo

Ángel y Sirena de ojos bellos y mirar severo,
figura que enternece mi mirada;
y aunque cada día recuerdo que no debo,
mi alma a tu silueta queda atada.

Cabello oscuro que seduce sin hablar,
piel de perla en cuerpo de sirena;
cualquiera su vida entregaría por besar
a la sirena bella con nombre de reina.

Dulce cintura diminuta que mis manos tienta,
piernas delgadas que hipnotizan en locura;
el sol de mil pasiones con miel calienta
la pasión que en mí ha perdido su cordura…

…Sirena y Ángel queda quieta en tu solemne trance;
entrégame en los brazos tu figura y peso
y así con tu piel el dulce enlace,
al sentir tus labios con un beso…

 

El poema en su totalidad se encuentra…

Poema: Nieve y Flores

Versos Selectos:

Nieve y Flores

por Luis S. González-Acevedo

El invierno tiende su manto de lana,
cubriendo jardines, cielos y flores;
al viento derrama sus corrientes heladas,
ahogando las flores, llorando las pobres.

Los copos de nieve cayeron,
cubriendo cada pétalo en flor…

…Los copos se tornaron en gotas;
éstas pintaron toda flor…

…Despidiéndose el invierno regresó la primavera,
derritiendo el hielo que enmarcaba cada flor.
Las flores liberadas no lloraban
la partida de la nieve al ver el sol.


El poema en su totalidad se encuentra…

Poema: Amor de Rosa y Clavel

Poema: Amor de Rosa y Clavel

Versos Selectos:

Amor de Rosa y Clavel

por Luis S. González-Acevedo

Hace siglos, en lugar muy apartado,
rodeado por murallas de jazmín,
paraíso diestramente cultivado,
se extendía con toda pompa un bellísimo jardín…

…Un día, el clavel miró a la rosa,
de igual forma, la rosa al clavel;
ésta para aquél: la más hermosa,
éste para aquélla: hermoso ser…

…Mas un día un tulipán la rosa vio
y de inmediato le entregó su corazón;
al clavel en el olvido archivó
por pasiones pasajeras, sin razón.

El clavel fue enterado del asunto;
fue herido por la rosa con punzón;
quedó inerte, perforado y moribundo
con la espina de la rosa en corazón.

El Sol lanzó sus rayos asistiéndole en su muerte,
cada pétalo en flor deshidrató;
este, del clavel, destino y suerte:
bañándole, llorando marchitó.

 

El poema en su totalidad se encuentra…