Poema… ¿qué me inspira?

¿qué me inspira?

–21 de diciembre de 2018–
springfield, ohio, usa

por Luis S. González-Acevedo

los montes isleños ante mi existencia diminuta
de las palmas su sensual meneo
y la noche atlántica ahogando mi arrogancia
el viento caribeño silbando sus secretos entre hojas de guineo
y la nostalgia de su olor vital a la distancia
el sol abrasándome la piel sobre la arena
mientras las olas me sazonan con espuma y sal
el pastelillo de guayaba provocando de saliva un mar
el canto del pitirre despertándome cuando aún la luna coquetea con el cañaveral
y juntos despiden la noche con un cafecito en mi cafetal

¿qué me inspira? será publicado en un libro de poemas e historias en julio 2020–


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Poema… El Beso que Nunca Entregó

El Beso que Nunca Entregó

por Luis S. González-Acevedo

¿Cuántas veces la vio pasar? No lo sé.
Quería llamarla. Su valentía cedió.
Por tal razón, siempre recordaré:
el beso que nunca entregó.

Entre tantas, se convirtió en princesa,
en fantasma, en su ideal se transformó.
Es por eso que recuerdo al no alcanzarla:
el beso que nunca entregó.

Caminaba y creía que como luna suave
pasaba desapercibida.
Desconocía que existe un Sol
y la luz que proyectaba
fue él quien se la dio.
Mas él ocultaba su faz resignada,
sufría en el alma:
el beso que nunca entregó.

De sus días, este fue el más doloroso…
El verte, no sola, con acompañante,
de manos, coqueta, con tu nuevo esposo
de talla perfecta y rostro elegante.

¡Qué día funesto sufrió el resignado!
Derrumbaste el altar en el cual te adoraba;
al verte pasar con otro a tu lado,
sintió mil espadas que lo perforaban.

A la cima de un monte subió.
Descansó un rato y comenzó a pensar:
anticipando el futuro por su presente y pasado,
su amor le dictó que quería descansar.

Extendiendo sus alas el pobre mortal…
Descendiendo y flotando, aquél quien te amó…
Se lanzó al abismo sin saber volar
por un beso que nunca entregó.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–



 

Poema… Cielo Azul Hurtado

Cielo Azul Hurtado

por Luis S. González-Acevedo

Entre montes, en la altura de mi patria
vuela el águila más alto que la luna;
se ha propuesto Agüeybaná alcanzar con gracia
su derecho a libertad y fortuna.

Entre montes, en los llanos de mi patria
se arrastran los lagartos subyugados;
con sus llantos nos extienden su plegaria
bajo el cielo azul hurtado, como esclavos.

Gente bajo el cielo azul en llanto hurtado,
donde vuela el águila sobre la luna
y el lagarto gime con llanto esclavo,
elijan la libertad y su fortuna.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–



 

Poema… Mundo Místico de Hayuya

Mundo Místico de Hayuya

por Luis S. González-Acevedo

Quiero llevarte a otro mundo
envuelto y ahogado en brumas
sumergirte en lo profundo
de su cielo y mar de espumas.

Es una tierra de encantos
do la oveja alada vuela y
la serpiente no crea espantos
bajo el manto de una estrella y

te posee con su pasión.
El subcielo es color fresa
las nubes visten de algodón
cada día es una sorpresa.

En su centro un pueblo duerme
le rodea un mural de monte
con sus ojos quiere verme
y en su corazón tenerte.

Ven, abandona esta tierra
que no puedes llamar tuya.
Seré un Cid y tú la reina,
nuestro imperio: verde-Hayuya.


–Puede encontrarlo en el poemario Poemas Caribeños, por Luis S. González-Acevedo o la traducción | modificación en inglés en Caribbean Poet, by Luis S. González-Acevedo–



 

Poema: ¿qué me inspira?

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¿qué me inspira?

por luis s. gonzález-acevedo

–21 de diciembre de 2018–
springfield, ohio, usa


los montes isleños ante mi existencia diminuta
de las palmas su sensual meneo
y la noche atlántica ahogando mi arrogancia

el viento caribeño silbando sus secretos entre hojas de guineo
y la nostalgia de su olor vital a la distancia

el sol abrasándome la piel sobre la arena
mientras las olas me sazonan con espuma y sal
el pastelillo de guayaba provocando de saliva un mar

el canto del pitirre despertándome cuando aún la luna coquetea con el cañaveral
y juntos despiden la noche con un cafecito en mi cafetal